Han pasado 30 años desde su estreno y no pierde vigencia. De la mano de Pepe Cibrian Campoy vuelve un clásico.
Esta es una nueva versión de la obra musical “Calígula”, creada por Pepe Cibrián Campoy - Ángel Mahler. Con Damián Iglesias en el rol de Calígula (actor, cantante y bailarín de 33 años "El fantasma de Cantervulle"; “El Ratón Pérez” y “El Gato con botas”). Algunos recordarán que la primera versión del ’83, protagonizada por César Pierry (1955 -1992), en la parte musical era más lírica, mientras que la de 2002 más rockera, pero en ningún momento perdió su esencia.
Por la tanto al finalizar la función de prensa, fue muy emotiva y tierna, porque este elenco actual les mostro todo su afecto a algunos integrantes de aquellas épocas que se encontraban presentes en la sala, quienes subieron al escenario, al igual que Moria Casán y Carmen Barbieri que son las madrinas de este espectáculo. Ellas expresaron su alegría y hablaron al igual que Pepe Cibrián Campoy.
Todo gira en torno a la figura de Cayo Julio César Augusto Germánico “Calígula” (12-41 d.C.), el tercer emperador del Imperio romano y miembro de la dinastía Julio-Claudia, instituida por Augusto. Este personaje se distinguió por imponer la arbitrariedad, la crueldad y ejerce su poder de forma desmedida. Se casó con la prostituta más infame de Roma, se sentía omnipotente, enceguecido de poder, decidía sobre la vida de los demás, y hasta los podía llevar a la muerte, era tal la locura que se encontraba convencido que él era “Dios”.
En cada escena y dentro de los diferentes cuadros musicales se subraya el carácter de Calígula, un ser frío, calculador, violento, irónico, un verdadero tirano y siempre se mantenía fiel a su lema “existo y existiré por los siglos de los siglos”. En los distintos números musicales un importante grupo de artistas refleja corrupción, ambición, envidia, impunidad, perversión, sexo, libertinaje, amor, traición, lujuria y muerte.
La puesta se muestra audaz, mezcla de ficción y verdad histórica, se muestra la perversión que se escondía tras el imperio romano, la locura, la depravada pasión que sentía hacia su propia hermana. Se puede disfrutar mas si conoces un poco de que se significo este personaje, sabemos cómo finaliza (porque es una historia real) y tiene algo de la argentina de hoy, te moviliza a pensar y reflexionar.
En el desarrollo argumental tiene un gran valor la música de Ángel Mahler, el amplio escenario del Konex le permite un mayor despliegue, con la dinámica coreografía de Nicolás Pérez Costa, el juego de luces de la obra, envuelve a más de 500 cambios, destacando el vestuario y la escenografía de René Diviú. En conclusión una puesta en escena lograda.
Como ya nos tiene acostumbrados Pepe Cibrián Campoy, sus obras cuentan con un elenco formado por actores y bailarines con mucho talento y voces impactantes. El protagonista Damián Iglesias (Calígula) posee una gran voz y se mueve bien escena aunque en un momento cae en la sobreactuación; el resto del elenco se destaca: Diego Rodríguez en el papel de Quereas; Tiki Lovera como Cesonia; Karina Sáez personificando a la Pitonisa; el tío Claudio (Leandro Gazzia); Gabriela Bevacqua como Drusila y Nicolás Pérez Costas como Mnester, estos últimos se lucen cuando interpretan de solo, porque el dúo no resulta del todo convincente.
Funciones: jueves y viernes a las 20.30, los sábados a las 21 y los domingos a las 19
Localidades: desde 120$
Ciudad Cultural Konex: Sarmiento 3131. CABA.
Mi Opinión: Buena
Por: Susana Salerno
http://www.youtube.com/user/susanasalerno2055
domingo, 30 de junio de 2013
Película: Bárbara
Dirección y Guión: Christian Petzold
Actores: Nina Hoss, Ronald Zehrfeld, entre otros
Género: Drama
Origen: Alemania, 2012
Duración: 105 minutos
Apta para mayores de 13 años
Una historia de desarraigo en aquella
Alemania dividida mucho más que por un
muro.
Este film llega de la mano de Christian Petzold (Jerichow,
2008; Yella, 2007), uno de los más importantes directores alemanes de la
actualidad. Nació en Hilden en 1960 y se crió en Haan. Su primera película fue
“Pilotinnen”, que dirigió durante su graduación en 1995. Está película fue
nominada en el 62 º Festival Internacional de Cine de Berlín, y Petzold ganó el
Oso de Plata al Mejor Director. Además fue elegida por Alemania para ser
seleccionada a los Premios de la Academia 85a
a la mejor película en lengua extranjera, pero no fue parte de la lista
final.
Todo comienza con un inquietante movimiento de cámara, vemos a una joven mujer bajar de un autobús,
sentarse en un banco , quedarse pensando y fumando un cigarrillo por unos
instantes y dos médicos desde una ventana la observan y dialogan sobre ella, (
no sabemos mucho de estos personajes). Le prestan mayor atención porque es la
nueva que viene desde Berlín.
En todo momento se nota que se encuentra molesta,
fastidiada, distante y malhumorada. Está
médica se desarrolla en el departamento
de pediatría a las órdenes del cirujano André (Ronald Zehrfeld), cuando
finalizan las tareas de ambos él se ofrece a llevarla pero ella lo rechaza, si
observamos solo es más considerada y
cariñosa con sus pacientes.
Con el correr de los minutos sabemos que transcurre durante
el verano de 1980 en la República Democrática Alemana, esta joven médica Bárbara Wolff (Nina Hoss, ya trabajo con este cineasta en:
Jerichow y Yella), trabajó en el prestigioso hospital Charité, de Berlín.
Cuando ella solicita una autorización para marcharse definitivamente a
Occidente (la “Alemania capitalista“), para casarse con su novio Jörg (Mark
Waschke), las autoridades como castigo, la destierran enviándola a este pequeño
pueblo para trabajar en este hospital ubicado en la costa del mar Báltico.
Pese a este destierro, Ella no deja de pensar en su fuga,
de manera secreta prepara su huída, esconde su dinero (en marcos de la República
Federal de Alemania) ya que sufre constantes revisaciones en su departamento y
también en su cuerpo, momento bastante doloroso ver tanta humillación (es
sentirse violado constantemente), hasta
se ve obligada al encuentro con su novio a escondidas.
Su vida se va complicando cuando llega al hospital una
jovencita llamada Stella (Jasna Fritzi Bauer) embarazada (quien intento varias
huidas), otro de los mártires de este sistema es Mario (Jannik Schümann) un
joven suicida, y quien lo acompaña Angie (Alicia Von Rittberg) quien sufre ante
tal drama. Bárbara aunque no quiere verse involucrada lo está, desde el
sentimiento viendo jóvenes privados de su libertad, decidir sus ellos sus
propias vidas. Y nos vamos acercando a la huida de Bárbara en busca de su
felicidad que se encuentra en Dinamarca, llegan los momentos de tomar
decisiones.
También surgen varios interrogantes sobre la actitud de André
¿Está enamorado?, ¿En realidad la está
vigilando? ¿Qué relación tiene con el agente Klaus (Rainer Bock)? (este es
quien controla su vida); esto son uno de los tantos interrogantes que surgen
durante su desarrollo.
Durante toda su narración lo que sobresale es la
sutileza, todo se va reflejando a través de su fotografía, con esos tonos
grises captando tristeza, los colores dentro su paisaje, se resalta el viento,
entre otros ruidos. Cuenta con grandes actuaciones, no solo de los
protagonistas, sino también de los secundarios: Angelo (Deniz Petzold); Gerhard
(Peter Benedict); y María (Serlin Petzold). Sus personajes van aportando con sus gestos y sus silencios.
Es fundamental el ritmo por momentos pausado que va llevando a los personajes
como a los espectadores a esa atmósfera asfixiante que existía en la Alemania
del Este.
Algunos espectadores recordarán otras interesantes
historias como. “La vida de los otros” (2006), de Florian Henckel von
Donnersmarck; la comedia dramática, “Good bye, Lenin!” (2003), de Wolfgang
Becker. Esta película es recomendable para todos los amantes del cine.
Mi Opinión: Muy Buena
Por: Susana Salerno
viernes, 28 de junio de 2013
Película: Un lugar donde refugiarse
Actores:
Julianne Hough, David Lyons, Josh Duhamel
Género: Drama Romántico
Origen: Estados Unidos, 2013
Duración: 115 minutos
Apta para mayores de 13 años
La fuerza del amor ¿puede vencer todos los
obstáculos? ¿Existe un ángel protector?
Este drama romántico es del director, guionista y
productor sueco Lasse Hallström (62), fue revelación internacional con “My life
as a dog” (1985), comedia dramática sueca que le valió una nominación como
mejor director y otra como mejor guionista y Ganador del Globo de Oro a la
Mejor Película en lengua no inglesa.
Luego llegan algunas románticas y para emocionarse: “Un amor imposible” (2011) con Ewan McGregor y Emily Blunt basada en una novela de Paul Torday; “Querido John” (2010), era una relación romántica entre un soldado y una estudiante universitaria los protagonistas: Channing Tatum y Amanda Seyfried; “Siempre a su lado” (2009) " basad en un hecho real, la historia en la fidelidad de un perro a su dueño el protagónico de Richard Gere; entre otras.
Luego llegan algunas románticas y para emocionarse: “Un amor imposible” (2011) con Ewan McGregor y Emily Blunt basada en una novela de Paul Torday; “Querido John” (2010), era una relación romántica entre un soldado y una estudiante universitaria los protagonistas: Channing Tatum y Amanda Seyfried; “Siempre a su lado” (2009) " basad en un hecho real, la historia en la fidelidad de un perro a su dueño el protagónico de Richard Gere; entre otras.
En parte a este cineasta (aunque incursiona en otros
géneros) le gusta incursionar en aquellas historias a las que les puede dar un toque
reflexivo y sentimental, relacionando a
los personajes con vinculaciones familiares y situaciones afectivas que son
claves y va haciendo vivir al espectador relatos con un tono romántico que gira
al melodrama o al drama familiar.
“Un lugar donde refugiarse” está basado en la novela de
Nicholas Sparks (“Diario de una pasión, “Cuando te encuentre””. Acá la historia
gira en torno a una Joven Katie ( Julianne Hough, "La era de rock")
que llega a la pequeña ciudad costera de Southport, Carolina del Norte, en
busca de una nueva y tranquila vida.
Por las primeras imágenes sabemos que algo terrible le
sucedió y no quiere relacionarse con nadie, a tal punto que consigue una casita
alejada de todos, luego encuentra un trabajo de camarera. En uno de sus
regresos a casa comienza a relacionarse con una joven mujer, Jo (Cobie SmuldersThe Avengers: Los
Vengadores), ambas disfrutan del silencio y la soledad.
Aunque Katie no quiere vincularse con nadie en esa zona,
conoce al apuesto Alex (Josh Duhamel,
“Transformers”), viudo y padre de dos hijos pequeños Josh (Noah Lomax,
"Jugando por amor") y Lexie (Mimi Kirkland). Ambos en un principio no
quieren mantener una relación, pero ellos se dan una oportunidad en el amor,
ella siente que debería volver a confiar y él que ya es hora de reconstruir su vida. Suceden una serie de escenas
románticas y el comportamiento como dos adolescentes frente a un amigo de él, pero
llegan las complicaciones el pequeño Josh no acepta en un principio que otra
mujer ocupe el lugar de su madre, por supuesto luego llega la aceptación.
A la hora de
empañarse la felicidad existe un problema mayor Katie tiene un pasado y un
secreto, (el espectador sabe un poco más a través del flashback), esto se
incrementa mas cuando aparece en el pueblo una foto de ella como buscada por la
policía y un hombre misterioso que husmea en el lugar, a tal punto que los
puede poner en peligro a todos y el pasado toma mucha fuerza.
La historia es sencilla, y si bien no es una gran
película y es bastante predecible, logra
entretener y emocionar, y si sos romántico la vas a pasar bien. Con una buena
fotografía y temas musicales, contiene un poco de suspenso, tensión y un final con sorpresas, aunque le sobran
algunos minutos.
Una vez más Julianne Hough, realiza un personaje
inocente, simple y atractivo; Josh Duhamel; su actuación es pobre pero nació
agraciado, galán y buen mozo; la actriz
y ex modelo, Cobie Smulders (31) cumple bien su papel aunque está un poco
desaprovechada. El resto del elenco bien.
Mi Opinión: Buena
Por Susana Salernojueves, 27 de junio de 2013
Película: Antes de la medianoche
Dirección: Richard Linklater
Actores: Ethan Hawke, Julie Delpy, entre otros
Género: Comedia Romántica
Origen: Estados Unidos, 2013
Duración: 109 minutos
Apta para mayores de 13 años
Esta marca el final de la trilogía y resulta igual de atrayente que sus antecesoras donde abundan los bellos paisajes.
Llega la tercera parte de la historia de amor, con diez años de convivencia, Celine (Julie Delpy) francesa y Jesse Wallace (Ethan Hawke) americano y nuevamente con la dirección del cineasta americano Richard Linklater (52). Recordemos: “Antes del amanecer” (1995) todo comienza con aquel encuentro en un tren en el que viajan de Budapest a Viena, donde pasan la noche caminando alrededor de la ciudad y a través del dialogo se van conociendo. Nueve años después sus vidas vuelven a cruzarse en “Antes del atardecer” (2004). Esa historia de amor le sirvió a él para escribir una novela que se transformó en un Best-seller. Vuelven a reencontrarse durante su gira promocionando dicho libro y esto es en París.
Como el tiempo transcurrió, Jesse ya es padre, pero su pareja no funciona, y Celine se encuentra atravesando cierta inestabilidad personal y profesional. Ahora pasaron nueve años, y llega esta nueva entrega finalizando esta trilogía con “Antes de la medianoche”, donde los protagonistas afrontan al pasado, el presente y el futuro.
No existen muchas historias como esta donde el espectador disfruta y participa de estos momentos. Sin embargo algo similar sucede con las de Woody Allen e Ingmar Bergman, entre otros. Acá él va a despedir a su hijo Hank (Seamus Davey-Fitzpatrick) al aeropuerto de Kalamata, en Grecia, y como ya nos tiene acostumbrado su director con un rico dialogo, entre padre e hijo. Hank regresa con su madre, a los Estados Unidos, después de haber pasado un verano con Jesse y su familia.
Cuando sale del aeropuerto, no puede esconder su emoción y se reúne con su pareja Celine y sus pequeñas hijas gemelas Ella y Nina (Jennifer y Charlotte Prior). Mientras viajan en su auto, vemos el bello paisaje del lugar y participamos de sus diálogos, donde él sufre por la distancia que lo separa de Hank, y acerca de la carrera de Celine.
Ellos se encuentran en un retiro de escritores, hospedados en la pintoresca campiña de un escritor Patrick (Walter Lassally), allí hay otros personajes, y en diferente tipo de reuniones, surgen conversaciones conflictivas, chispeantes, ocurrentes, ingeniosas e inteligentes.
La historia mantiene la misma estructura que las anteriores, no quedan excluidos los que no vieron las anteriores, aunque es más conveniente porque surgen algunos comentarios o referencias a las anteriores. Como ya nos tiene acostumbrados hay varias escenas de diálogos que son de varios minutos, muy enriquecedores y toca temas universales. La fotografía y la música es extraordinariamente bella y posee la virtud de no distraer.
En la misma se habla de la familia, el amor, el romance, en fin de los sabores y sinsabores de la vida; ideal para ver en pareja y tal vez muchos se sientan identificados. Bien intimista, los protagonistas tienen una gran química, con un final bien fuerte.
Mi Opinión: Muy Buena
Por: Susana Salerno
Actores: Ethan Hawke, Julie Delpy, entre otros
Género: Comedia Romántica
Origen: Estados Unidos, 2013
Duración: 109 minutos
Apta para mayores de 13 años
Esta marca el final de la trilogía y resulta igual de atrayente que sus antecesoras donde abundan los bellos paisajes.
Llega la tercera parte de la historia de amor, con diez años de convivencia, Celine (Julie Delpy) francesa y Jesse Wallace (Ethan Hawke) americano y nuevamente con la dirección del cineasta americano Richard Linklater (52). Recordemos: “Antes del amanecer” (1995) todo comienza con aquel encuentro en un tren en el que viajan de Budapest a Viena, donde pasan la noche caminando alrededor de la ciudad y a través del dialogo se van conociendo. Nueve años después sus vidas vuelven a cruzarse en “Antes del atardecer” (2004). Esa historia de amor le sirvió a él para escribir una novela que se transformó en un Best-seller. Vuelven a reencontrarse durante su gira promocionando dicho libro y esto es en París.
Como el tiempo transcurrió, Jesse ya es padre, pero su pareja no funciona, y Celine se encuentra atravesando cierta inestabilidad personal y profesional. Ahora pasaron nueve años, y llega esta nueva entrega finalizando esta trilogía con “Antes de la medianoche”, donde los protagonistas afrontan al pasado, el presente y el futuro.
No existen muchas historias como esta donde el espectador disfruta y participa de estos momentos. Sin embargo algo similar sucede con las de Woody Allen e Ingmar Bergman, entre otros. Acá él va a despedir a su hijo Hank (Seamus Davey-Fitzpatrick) al aeropuerto de Kalamata, en Grecia, y como ya nos tiene acostumbrado su director con un rico dialogo, entre padre e hijo. Hank regresa con su madre, a los Estados Unidos, después de haber pasado un verano con Jesse y su familia.
Cuando sale del aeropuerto, no puede esconder su emoción y se reúne con su pareja Celine y sus pequeñas hijas gemelas Ella y Nina (Jennifer y Charlotte Prior). Mientras viajan en su auto, vemos el bello paisaje del lugar y participamos de sus diálogos, donde él sufre por la distancia que lo separa de Hank, y acerca de la carrera de Celine.
Ellos se encuentran en un retiro de escritores, hospedados en la pintoresca campiña de un escritor Patrick (Walter Lassally), allí hay otros personajes, y en diferente tipo de reuniones, surgen conversaciones conflictivas, chispeantes, ocurrentes, ingeniosas e inteligentes.
La historia mantiene la misma estructura que las anteriores, no quedan excluidos los que no vieron las anteriores, aunque es más conveniente porque surgen algunos comentarios o referencias a las anteriores. Como ya nos tiene acostumbrados hay varias escenas de diálogos que son de varios minutos, muy enriquecedores y toca temas universales. La fotografía y la música es extraordinariamente bella y posee la virtud de no distraer.
En la misma se habla de la familia, el amor, el romance, en fin de los sabores y sinsabores de la vida; ideal para ver en pareja y tal vez muchos se sientan identificados. Bien intimista, los protagonistas tienen una gran química, con un final bien fuerte.
Mi Opinión: Muy Buena
Por: Susana Salerno
Se entregaron los Premios “María Guerrero” al Teatro
La Gran fiesta del Teatro en una nueva
edición desarrollada en el Teatro Nacional Cervantes.
La Asociación Amigos del Teatro Nacional Cervantes
entregó anoche los Premios María Guerrero a la actividad teatral 2012 durante
una ceremonia que se realizó a partir de las
19 horas en la Sala María Guerrero. Previamente el
público asistente y los invitados del medio teatral y cultural compartieron una
copa en el foyer.
Martin Wullich fue el conductor de este tradicional acto
que todos los años convoca a teatristas de los circuitos oficial, privado y
off. En el escenario y con “Arrabalera” la voz de Virginia Innocenti que
interpretó dos temas, fue la cálida y prestigiosa apertura que dio lugar luego
a la presentación de las autoridades Rubens W. Correa y Claudio Gallardou,
director y subdirector del Cervantes, Manuel Durán Giménez-Rico, Consejero
cultural de la embajada de España, y Norma Duek presidenta de la Asociación
Amigos del Teatro Nacional Cervantes.
Fueron distinguidos con Mención especial el periodista,
escritor e investigador teatral Ernesto Schóo que no estuvo presente por
razones de salud, y ELTI( Encuentro Latinoamericano de Teatro Independiente).
Por otra parte se entregaron diplomas de Reconocimiento a Hilda Bernard,
Guillermo Cacace, Adhemar Bianchi, Rubén Hernández, César Magrini (lo recibió
su hermana), José Alberto Petrucci, Guido Martínez Carbonell, Ulises Puiggrós,
Fabián Sama y Feria del Libro Teatral.
En esta edición, el jurado que integran Rómulo Berruti,
Rosa Celentano, Magdalena Faillace (Cancillería argentina), Jorge Lafauci, Juan
Lavanga, Carlos Llorens -quien también es el coordinador- Linda Máximo, Luis
Mazas, Ana Seoane, Manuel Durán Giménez-Rico, Mónica Ottino y Jorge Paccini, decidió
que los ganadores fueran:
Actriz Protagónica: CRISTINA BANEGAS por Molly Bloom de James Joyce
Actor Protagónico: MARIO ALARCÓN por Jetattore...! de Gregorio de Laferrère
Actriz de Reparto: INGRID PELICORI por Greek de Steven Berkoff
Actor de Reparto: HORACIO ROCA por Greek de Steven Berkoff y Globo flotando contra el techo de un shopping de Alberto Rojas Apel
Dirección: ANALÍA FEDRA GARCÍA por Greek de Steven Berkoff
Mejor Autor : PEPE CIBRIÁN CAMPOY por Marica
Escenografía: EUGENIO ZANETTI por En el cuarto de al lado de Sara Ruhl y La mujer justa de Sándor Márai
Iluminación: MATÍAS SENDÓN por La cabra de Edward Albee y Touché Doc de Susana Torres Molina
Vestuario: VALENTINA BARI por Qué me has hecho vida mía de Diego Lerman, María Merlino y Marcelo Pitrola
Premio Revelación: (compartido) TATIANA SANTANA por Cachafaz de Copi Y ESTEBAN MASTURINI por El cabaret de los hombres perdidos de Patrick Laviosa, Cristian Simeón y Jean Luc Revol
Premio Estímulo: ANALÍA SÁNCHEZ por Tu ausencia animal de A. Sánchez y Ezequiel Matzkin Y MICHAEL NOHER por En familia de Florencio Sánchez
Premio a la Trayectoria: GRACIELA ARAUJO Y RAÚL SERRANO.
Cabe señalar que el Premio María Guerrero es auspiciado por la Oficina Cultural de la Embajada de España en la Argentina, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y la Secretaría de Cultura de la Nación.
Cerró la ceremonia el Ballet Folklórico Nacional cuya actuación rindió homenaje a Alberto Ginastera en el 30º aniversario de su muerte.
Película: Ritmo perfecto
Dirección: Jason Moore
Actores:
Anna Kendrick, Rebel Wilson, entre otros
Género: Comedia Romántica/Musical
Origen: Estados Unidos, 2012
Duración; 112 minutos
Apta para todo público
Un grupo de jóvenes universitarios
enfrentados a la hora de ganar el gran premio.
Esta es una de esas películas que no todos los
espectadores pueden llegar a elegir, porque si no es de tu agrado la comedia
musical, con un poco de romance y humor, por suerte tenes la opción en la
cartelera. En cambio, si te gusta este tipo de propuesta, casi seguro que la
vas a pasar bien. Esta es su ópera prima
del director Jason Moore (42 años) quien
tiene una reconocida trayectoria en televisión y teatro. Escrita por Kay Cannon
y producida por Elizabeth Banks
Su historia es muy similar a la famosa y exitosa serie
Glee, con un elenco notable de talentosos intérpretes tanto para cantar como
para la comedia, que reúne a grupo de jóvenes con ganas de vivir todas sus
inquietudes y profesionalismo. También hay alguna relación con “Step Up” y “Chicas malas” (2004) pero en esta habría que
incluirle escenas musicales.
La historia comienza cuando un grupo de mujeres de la
Universidad de Barden, la Barden Bellas, se encuentra compitiendo en la final
nacional de canto a capela, en ese momento la líder Aubrey Posen (Anna Camp) durante un solo vocal vomita en el escenario
y también llega al jurado, como se imaginarán esto perjudica el certamen y resulta en una gran humillación.
Pasan algunos meses después de la competencia
nacional, llega al primer año en la Universidad de Barden Beca (Anna Kendrick quien recibió una
nominación para el Oscar a la mejor actriz de reparto, por "Amor sin
escala"-2009). A ella no le gusta esto, quiere estudiar una carrera
relacionada con la música (aspira a ser productora musical) pero quien la obliga es su padre Mitchell (John Benjamin Hickey), un profesor de la
universidad.
Ella por esas cosas que tiene la vida va a ocupar un
puesto en la estación de radio de la escuela, donde se encuentra con compañero
novato Jesse Swanson (Skylar Astin, “21 & Over”), quien se enamora de ella.
Luego comienza a tener varias diferencias con su padre.
En medio de discusiones y discrepancias, Beca, se
incorpora a los grupos corales que cantan a capella, ellas son cantantes
conocidas como “The Barden Bellas”, lo integran: Aubrey, Chloe Beale (Brittany
Snow), Cynthia-Rose (Ester Dean), Stacie Conrad (Alexis Knapp), Lilly
Onakuramara (Hana Mae Lee) y Fat Amy (Rebel Wilson). Deberán enfrentarse en la
competencia a varios grupos y entre ellos a los líderes, los hombres del
Bellas “Los Treblemakers”.
En medio de las distintas competencias surgen peleas,
detenciones, envidias, separaciones y todo tipo de discusiones. Todo hasta
llegar a compatibilizar ideas, reunirse,
dialogar, limar asperezas y asociarse
porque la unión hace la fuerza. En medio de todo esto llega el gran día: la competencia final.
La historia se encuentra rodeada de buenas actuaciones,
excelentes trabajos de: Anna Kendrick, la enamorada, la rebelde y la
perspicaz y Rebel Wilson (“Damas en
guerra”) una gordita graciosa que tiene respuesta a todo. Quizás una de las
actrices desaprovechada es Elizabeth
Banks como Gail en un papel muy tibio.
El resto de los personajes se destacan en sus
interpretaciones: Anna Camp con una escena bastante escatológica pero bien en
su rol; no falta la lesbiana negra, la chica que solo le interesa el sexo y
luego se arrepiente; una asiática algo demente; Skylar Astin el enamorado y con
gran talento; Ben Platt como Benji el compañero del protagonista y John Michael
Higgins, entre otros.
Dentro de la trama no falta el humor acido, el sarcasmo y
el absurdo. El resto que hace al film es
la fotografía y la maravillosa banda sonora, algunos hits muy conocidos y
canciones inolvidables, tanto gustó esto en el público que fue muy vendida por
lo tanto se viene “Ritmo perfecto 2” en el 2015.
Mi Opinión: Buena
Por: Susana Salernomartes, 25 de junio de 2013
Película: El gran casamiento
Dirección: Justin Zackham
Actores: Robert De Niro, Diane Keaton, entre otros
Género: Comedia
Origen: Estados Unidos, 2013
Duración: 89 minutos
Apta para mayores de 13 años
Una comedia de enredos llena de mentiras y
engaños.
La historia comienza cuando uno de los hijos decide casarse
y toda la familia se reúne. Ellie (Diane Keaton) y Don (Robert De Niro), se
encuentran separados, son padres de tres
hijos grandes y cada uno fue organizando su vida: Lyla (Katherine Heigl), Jared
(Topher Grace) y un hijo adoptivo
Alejandro (Ben Barnes), a punto de casarse con
Missy (Amanda Seyfried).
Cada uno de los integrantes de esta familia acarrean sus
conflictos, por un lado estan los padres adoptivos del novio, ellos se
encuentran separados cuando Don engaño a su esposa Ellie con Bebe (Susan Sarandon), la mejor
amiga de ella. Desde entonces, Don y Bebe viven juntos.
Ante la futura boda Ellie vuelve a su ex casa después de
diez años, y ahora le toca dormir en la
habitación de huéspedes. Mientras la joven pareja organiza la ceremonia
religiosa con el sacerdote Moinighan (Robin Williams), un dialogo interesante,
entre la ironía, las diferencias religiosas, los dogmas de la iglesia, la
creencia de ellos y la de la familia.
Durante las primeras horas de la estadía de Ellie surgen
varias diferencias y momentos bastantes tensos, pero el conflicto mayor es
cuando Alejandro le dice que viene su madre biológica Madonna (Patricia Rae)
que es muy religiosa, trabaja en el
obispado y es muy tradicionalista. Y les pide a sus padres adoptivos que fingan sólo
por unos días que aun están casados para no asustarla.
Uno de los problemas es que a quien dejan de lado es Bebe,
que formó parte de los preparativos para la boda. No cuenta con mucho tiempo
para darle un vuelco al problema, y llegan
los familiares de Alejandro, hermana Nuria (Ana Ayora) y Madonna, por
primera vez a Estados Unidos y no sabe hablar inglés. Son momentos difíciles para
todos los personajes ante estos familiares.
Esta es una simpática comedia coral, con un gran elenco, entretiene,
le falta más romanticismo, emoción, picardía
y es muy previsible. Surgen diálogos divertidos, porque cuenta con estupendas
actuaciones, (esto es lo que salva gran parte de la película). Los constantes
juegos de Robert De Niro, Diane Keaton y Susan Sarandon, los suegros, los
problemas de Katherine Heigl como Lyla
que se acaba de separar porque no puede quedar embarazada y las peleas con su
padre y con el resto. Como casi todas las familias, salen a la luz sus miserias,
sus desventuras, sus secretos y tensiones, que familia como se suele decir no
tiene un muerto en el placard.
Mi Opinión: Regular
Por: Susana Salerno
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